Los Carismas en la Iglesia – “La Palabra de Ciencia”

venES_jma Padre Manuel Prieto García SM

“..a otros, palabra de ciencia según el mismo Espíritu” 1Cor. 12,8

La Palabra de Ciencia sería una revelación sobrenatural, relativa a situaciones, hechos, sucesos pasados, presentes o futuros, que no podríamos conocer por los solos medios humanos.

“Se trataría de un fragmento de conocimiento dado libremente por Dios, que pone a la luz la verdad que el Espíritu desea que se sepa sobre una persona o situación en particular” David Pytches

El Señor puede revelar a nuestra inteligencia algo relacionado con un caso o suceso determinado, siempre para progresar en la Fe y para el bien del hermano o de la comunidad.

Este carisma es de suma importancia para llegar a conocer el significado profundo de la Palabra de Dios, por medio de la Luz sobrenatural. Nuestra inteligencia se sumerge en las verdades divinas sin necesidad de muchos razonamientos.

Al querer adentrarnos en el misterio de Dios, nos es difícil con palabras clarificar realidades sobrenaturales, pero al hacer referencia a las personas definimos sus efectos.

Toda Palabra de Conocimiento, es una revelación sobrenatural de hechos o situaciones de una persona, que no podríamos alcanzar con sólo el pensamiento humano, aquí entraría el Espíritu para ayudarnos a descubrir la verdad de lo que El quiere que se manifieste.

La Palabra de Ciencia sería un conocimiento que brinda una percepción profunda para el bien de una o varias personas, y que puede hacer relación a su salud, seguridad…. y que no va en contra de la Palabra de Dios.

Distinción

  • El conocimiento humano natural, serían los conocimientos adquiridos naturalmente. Aquí entrarían todos los avances tecnológicos a través de la historia del hombre.
  • El “conocimiento sobrenatural”, serían todos los intentos que el hombre hace para obtener conocimientos al margen del Espíritu Santo. Esta forma de conocimiento se llama ocultismo.
  • El conocimiento espiritual, es el conocimiento que tenemos de Jesús y que se alimenta por la Palabra y la oración.
  • La Palabra de Ciencia o Conocimiento, es un Don que viene del Espíritu a nuestro espíritu y nos revela algo de Dios en bien nuestro. Puede referirse al pasado, al presente o al futuro.

Ejemplos en la Sagrada Escritura

En el Antiguo Testamento nos encontramos con múltiples ejemplos de la forma en que actúa La Palabra de Ciencia:

  • Trayendo un mensaje de aliento y esperanza. Lo encontramos en 1R.18,41; 19,15-18.
  • Advirtiendo de un peligro y engaño: 2R. 6,9-12.
  • Yahvéh que revela el lugar donde se escondía Saúl. 1S. 10,22.
  • Al profeta Natán le es revelado el pecado de David. 2S. 12,1-15. “Te descubriré todo lo que hay en tu corazón” 1S.9,19.

En el Nuevo Testamento

  • Jesús, ejerce este carisma en múltiples manifestaciones. “..Pues él conocía lo que hay en el hombre” Jn.2,24b.
  • Jesús frente a la Samaritana, le ayuda a salir de su mala forma de vida, revelándole su conducta. Jn. 4,18-19; 29.
  • Jesús manda a Pedro pagar el impuesto y le revela que la moneda está en la boca de un pez. Mt. 17,27.
  • Jesús indica el lugar y la persona a quién dirigirse donde celebrar la Pascua. Mc. 14,13-15.
  • Ananías escucha la Palabra del Señor y va al encuentro de Saulo. Hch..9,10-19.
  • A Pedro le es revelado que Ananías miente. Hch. 5,3-4.
  • A Pedro el Espíritu le revela la llegada de unos hombres. Hch..10,17-23.

Un Don que se recibe

Como todo don se puede pedir al Señor, sabiendo que es algo bueno y beneficioso para la comunidad; el Señor estará siempre dispuesto a otorgarlo si sabemos hacer buen uso de él.

En la oración por un hermano, a veces es bueno pedirle al Señor que nos ayude a descubrirle el corazón.

Como don puede ser otorgado gratuitamente por el Espíritu, como y cuando El quiera y a quien quiera.

Como don, puede ser transferido por otro.

Con frecuencia este don se hace presente en los grupos de oración cuando se ora unos por otros, en pequeños grupos o cuando se ora por una persona en concreto.

Un don que se ejerce

No es fácil poder descubrir cómo se ejerce el don de conocimiento. Más adelante intentaré clarificar ciertos riesgos que pueden darse o nos pueden llevar a confusión.

Cuando se ora en comunidad o en particular por una persona, es necesario vivir en una actitud de plena sinceridad, de amistad y de filiación hacia el Señor. Desde aquí podemos preguntar:

  • ¿Qué es lo que mi hermano necesita, Señor ?
  • ¿Qué le quieres decir Señor a este hermano ?
  • ¿Cómo puedo ayudarle desde ti, Señor ?

Con la misma confianza y en el ámbito de la oración, esperamos y escuchamos lo que el Señor quiera comunicarnos. Con frecuencia surge el deseo de preguntar algo.

En otros momentos puede aparecer en nuestra mente una imagen o una palabra, podemos oír una frase, sentir un dolor desacostumbrado, quizás alguna sensación física extraña en nuestro cuerpo.

El Señor puede brindar determinados signos que a uno le permiten discernir cuál es el verdadero problema del otro.

Desde el amor fraterno, uno podría preguntar a esa persona, cómo se ha sentido en la oración. Si manifiesta alguna situación, trauma, preocupación, se le sugiere orar por esa situación o problema.

La Palabra de Conocimiento que el Señor puede regalar, está siempre en la dirección de acrecentar la fe, llevarnos a vivir el amor y alentarnos en la esperanza.

Si en algún momento esa palabra de Conocimiento viniera para alguien que está ausente, siempre hay alguno en el grupo que conoce el hecho o la persona. Esta queda en cierta forma comprometida a ayudar a esa persona.

Se da también con frecuencia que hay personas que sienten vergüenza, inseguridad, falta de fe y no se atreven a manifestar esa Palabra de Conocimiento, o quien la recibe, se siente de la misma forma y no se atreve a dar testimonio.

Los riesgos ante la Palabra de Ciencia o Conocimiento están siempre latentes, porque muy fácilmente juegan en nosotros impulsos falsos, imaginaciones que nada tienen que ver con el don, ilusiones que nos formamos o deseos de que el Señor nos manifieste algo.

Me remito otra vez a la actitud de oración, de sinceridad y de entrega incondicional al Señor, para que sea El, no uno el que actúe, y al discernimiento con criterios objetivos, además del discernimiento comunitario y pastoral.

Toda Palabra de Conocimiento que viene de Dios, está signada por el amor, la delicadeza, la prudencia.

El mejor ejemplo es el de Jesús con la Samaritana. Jesús sabía que esta mujer. era adúltera, el amor lo llevó a manejar esta situación con suma delicadeza, de tal forma que ella misma abriera su corazón.

Conclusión

Cuando en alguien se manifiesta el Carisma de Conocimiento, se corre el riesgo de sofocarlo o suprimirlo, por miedo a ser mal interpretado. También se corre el riesgo de juzgar al otro sólo a partir de la propia imaginación.

Es de suma importancia, impartir enseñanzas que iluminen y apoyen estos dones del Espíritu. Hoy como ayer la Iglesia necesita de todos los dones y gracias del Espíritu, pero es importante no perder de vista que todos confluyen hacia el amor y a la “construcción” de la Iglesia.

Los carismas de nada sirven si no hay amor. El amor se despliega por medio de los carismas. Cuando se trata del Carisma de Conocimiento tener claro todo esto es de suma importancia para discernir adecuadamente este carisma.

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