Preparando un pentecostes para nuestras vidas

pentecostesMis queridos hermanos y hermanas en Cristo Jesús, en muy breves palabras quiero invitarles a que no nos cansemos nunca de invocar la Efusión del Espíritu Santo; pues Él, nunca deja de derramarse sobre nosotros con toda su generosidad. El Señor quiere que  todos experimentemos constantemente un Pentecostés permanente en nuestras vidas. Para ello, no sólo basta con invocarlo; tenemos que conocer lo que Él realiza y tener sed de recibirlo. Es por ello que ayuda mucho desterrar la soberbia idea de que “ya no le necesito, porque le he recibido y estoy lleno de Él”. Quien así piensa testimonia con sus palabras –y seguro con su vida-, todo lo contrario. Tiene que notarse que estamos llenos de Él, que le conocemos, le amamos, de que somos sus amigos y por tanto le escuchamos y nos dejamos conducir por Él.

A continuación, les presento algunas de las acciones concretas que el Espíritu Santo realiza en quienes le abren el corazón y que por lo tanto se evidencian en aquellos que han recibido un Pentecostés en su vida:

1. Un conocimiento nuevo de la presencia de Cristo en su propia vida y en la Eucaristía.
2. Atracción a una vida de oración más profunda (hambre y una sed profunda de oraciones mentales; atracción a la oración, deseo de encontrar tiempo para estar a solas con el Señor, y tender usar algunos períodos en ferviente oración).
3. Amor por la lectura asidua de la Escritura.
4. Fortaleza para vivir la moral cristiana.
5. Facilidad para experimentar los frutos del Espíritu (Cfr. Gál 5).
6. Amor a la Santísima Virgen y al rezo del Santo Rosario.
7. Fuerza para dar testimonio de la fe.
8. Entrega generosa al servicio.
9. Amor a la Iglesia, a sus instituciones y al Papa.
10. Compromiso con Cristo y su Iglesia.
11. Luces extraordinarias para comprender el misterio de la salvación-redención.
12. Sentido COMUNITARIO Y FRATERNO  de la Salvación y de la Comunidad; entre otros…etc.

Hermanos (as), ¡Sigamos orando por un Nuevo Pentecostés en la Iglesia! Digámosle siempre: Por el Corazón Inmaculado de María, Espíritu Santo, Ven y Renueva la faz de la Tierra…

Jesús Resucitado y María, Madre del Pentecostés, les Bendigan!!!

 Pbro. Reinaldo Gámez
Asesor
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